jueves, 16 de octubre de 2008

Masturbación Rabiosa

¡Quiébrate, maldita sea! ¡Desdichado esperpento que no alcanzas a representar ni una sola verdad! Dejarás de pretender la luz. Dejarás de engañarte jugando con ilusiones. No intentes más el orden por el orden, quiebrate. Me destruiré contigo y no hay otra opción. A secaz y a solas, ahi. Una nueva mañana, no para tí. Lo sabes bien, te espero. Y asi también, un encuentro fraterno y fagocitante, transformación fuera del tiempo, de tu tiempo. Asi, bien, quiebrate. Siempre sonriente ¡Espaldas y alucinaciones, sueños! Tritonadas hambrientas en el fondo, oscuro y caliente.

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