jueves, 4 de junio de 2009

Antes del olvido

Entre otras cosas soñé con el mar. Soñé con ese miedo, quizás milenario, de sus profundidades, soñé que nadaba con miedo al abismo infinito de aguas oscuras, donde no hay luz, donde la luz no existe. El miedo a lo que no se conoce. Ese miedo que paralisa o que te hincha las venas, como un empujón del diablo.

También soñé que salia de un edificio tipo supermercado, para dejar atras a mis compañeros y volver con mi familia. Primero intentaba volver a el lugar donde dormía por el camino que usamos la noche anterior, borrachos. Sobrio no pude encontrar el pasaje, que se escondía en la casa de un campesino. Decido volver, presencio una persecucción de perros a un perro de dos cabezas, sangrantes. Creo que ahora si tomo el camino que va por detras del supermercado. Para protegerme de la lluvia uso una caja de fósforos muy grande, como un colchón. Voy avanzando por cerros, me encuentro con turistas extranjeros (como si en la ciudad no se reunieran, como si tuvieran su ciudad aparte), y me pregunto qué nos hace diferentes: el dinero. En la lluvia uno se quejaba de su hijo que se le hinchaban los ojos, no sé cómo entendí su alemán onírico. Finalmente encuentro a mi madre, mi abuela y mi hermana menor corretiando por ahi. Me dicen que me estaban esperando, que me guardaron pizza. Yo quiero comerme toda la pizza, pero mi hermano quiere que le convide. Después un coro de niños agradeciendo las galletas.

Antes de todo, tambien soñé con una juerga en la ciudad. En algun momento besaba y abrazaba a una compañera de piso, que se burlaba de mi, pero como por compromiso, pues cuando la amenazaba con irme, se disculpaba. A sus espaldas habian casas de adobe y muros, la gente corría y el mar chocaba contra ellas, levantando sendas olas. Fue en ese momento cuando decidí marcharme.

Tambien soñé con un colchón.

miércoles, 3 de junio de 2009

El absurdo se abre
como el mar, y decides
abrazar la tormenta.
Siente cómo las gotas engañan
las lágrimas, cómo el viento
acaricia tus entrañas
al borde
del abismo.

*

sábado, 16 de mayo de 2009

Sábado

Hoy salí a trotar. Logré aguantar 30 minutos sin detenerme. En el reproductor de mp3 puse discos de tool, the mars volta, incubus, rage against the machine, un disco en vivo de los red hot chili peppers, unos discos de los beatles, unos temas de congreso, un tema de unkle con thom yorke y uno de john zorn. En los 3o minutos hubos canciones de tool, los red hot, incubus y rage against the machine. En el parque habia bastante gente, parejas sentadas, viejos leyendo, niños jugando, jovenes jugando a la pelota, niñas jugando a algo relacionado con scout, jovenes que se juntaban, bebes y sus madres, y tambien pude ver lo que creo que son mechonas de mi universidad saliendo de su prueba de algebra 1. Vi a la que me llama la atención desde principio de año, que supe que es de talca y es militante de la jota. Mientras trotaba pensaba que se me ha aparecido bastante. Tambien pensaba que de alguna manera me haria reconocible entre ellas, con suerte generar admiracion, y me da asco pensar asi. Y pienso tambien: Si ha de suceder algo, será fortuito. Tambien pienso: No hay drogas sin deporte. Casi como si fueran bienes complementarios. Esos son los aforismos de hoy.

Tengo que estudiar. Hacer unas pruebas de años anteriores y ejercicios de contabilidad.

Ayer terminé Un mundo feliz. Hoy comencé Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro, que según la contratapa es un mundo feliz como si fuera escrito por kafka. No sé realmente porqué lo tomé en la biblioteca santiago, creo que porque tienen alrededor de 350 paginas, que es ni muy corto ni muy largo. Tengo mis prejuicios con el autor, no lo tomo en serio, como si estuviera leyendo algo de mala calidad, o un best seller. Haré bien en desacerme de esa actitud.