Como oveja. Estado de constante necesidad. Caminos trazados, libertad-basura.
Qué importan los sueños si los olvido. Quizas qué charlatan me convenza mañana.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Speaking words of wisdom...?
El hielo. Por un lado me serviría para cumplir quizás qué atroces y denigrantes fantasías. Por otro lado, necesito sentar cabeza. Trabajo, estudio, dedicación. Peligro menos de un 3 en microeconomía ¿Necesito verla más negra? Sentar cabeza, pensamiento lógico y disciplinado.
Qué juego más triste...
No debí comerme ese salmón a medio cocer. Mi cuerpo me lo está echando en cara ahora. Débil, desconcentrado, somnoliento. Circunstancias que le dan un toque un tanto épico a la situación. Final de semestre, final de año de clases, estoy cansado, hace calor, me duele el estómago, tengo algo así como diarrea, tengo pena, algo como desesperanza e indiferencia.
No quiero dejarme vencer, no voy a dejarme vencer. Es lo último, lo último.
Uso mi tiempo, lo aprovecho. Ya que es implacable.
Acumulo miedos en mi piel, como granos. Leerlo en el libro de jorodowsky nunca me lo había hecho ver tan claro. En algún lugar también leí que mi mayor peligro es el miedo. Tantas derrotas imaginarias sugestionando mi presente y mi futuro. Nunca he querido ser feliz, ergo nunca he sido feliz por mucho. Siempre he querido cambiar, a través del tiempo lo he logrado, nunca estable.
Estoy cambiando mis hábitos. Quiero cesar de definirme, es difícil. Me propongo acostarme temprano hoy, intentar descansar los suficiente, mientras mi estómago se revuelve, no ceso de eruptar discretamente, y me desconcentro mientras estudio.
Qué juego más triste...
No debí comerme ese salmón a medio cocer. Mi cuerpo me lo está echando en cara ahora. Débil, desconcentrado, somnoliento. Circunstancias que le dan un toque un tanto épico a la situación. Final de semestre, final de año de clases, estoy cansado, hace calor, me duele el estómago, tengo algo así como diarrea, tengo pena, algo como desesperanza e indiferencia.
No quiero dejarme vencer, no voy a dejarme vencer. Es lo último, lo último.
Uso mi tiempo, lo aprovecho. Ya que es implacable.
Acumulo miedos en mi piel, como granos. Leerlo en el libro de jorodowsky nunca me lo había hecho ver tan claro. En algún lugar también leí que mi mayor peligro es el miedo. Tantas derrotas imaginarias sugestionando mi presente y mi futuro. Nunca he querido ser feliz, ergo nunca he sido feliz por mucho. Siempre he querido cambiar, a través del tiempo lo he logrado, nunca estable.
Estoy cambiando mis hábitos. Quiero cesar de definirme, es difícil. Me propongo acostarme temprano hoy, intentar descansar los suficiente, mientras mi estómago se revuelve, no ceso de eruptar discretamente, y me desconcentro mientras estudio.
- 16:16: Temo que el blog se transforme en el rincón de mis lamentos. Lamentablemente necesito algún lugar para depositarlos antes que me carcoman.
- 16:46: Según una pregunta-test que más se parece a una pregunta de ingenio tengo mentalidad de asesino.
- 16:59: Caliento agua y aun no termino la tarea de Álgebra II. Comienzo a sentirme un poco mejor.
- 17:47: La primera victoria es personal.
- 17:51: En "El Maestro y las Magas" pag. 224 leo lo siguiente: "El que desee lograr la meta suprema primero debe cambiar sus hábitos, vencer sus miedos y su pereza, convertirse en un hombre moral. Para ser fuerte en lo grande hay que hacerse fuerte en lo pequeño." Uno es feliz cuando escucha lo que quiere escuchar, en este caso leer. Aun así creo que ese párrafo resume muy bien el proceso que quiero superar.
martes, 18 de noviembre de 2008
La única vez que soñé que volaba lo hacia por unos valles. Volaba con los pulomones. Cuando subí la montaña escarpada, cuando pasé la cumbre más alta descubrí que mi mundo, mi valle, enrealidad no se porque digo mi ¿porque el valle tendria que ser mio?, bueno, pero cuando pase la cima me di cuenta que era una caja. Una pieza, tenia techo, paredes. Furioso me di vuelta y lance las piedras de la montaña queriendo destruir todo. En vez de abrir esa cubo que me encerraba, en vez de soñar más. En vez de expandirme.
- Mañana es el exámen de introducción a la microeconomía, estoy en la universidad y apenas he estudiado.
- Soñé con algunos compañeros, unos me ofrecian un sandwich con mucha carne que no podian pagar, me negue en un comienzo, pero luego acepté solo el pan. En otro momento del sueño aparecía una especie de serpiente que hacia ruidos de cascabel, despues esta serpiente estaba hecha de cucharas y otros objetos inanimados, al rato se transformaba en un pequeño ratón, y alguien me conversaba que las cosas serían distintas si el ratón recordara que fue la reina de las cervezas en lata, en ese momento veia al ratón inmovil y como superposición una pequeña lata de baltica. El entorno era húmedo y desagradable, lastimoso y languido.
- Recuerdo que en un momento pensé: "Estoy cansado de las Marias-algo, quiero conocer alguna Maria a secaz" ¿Quién es Maria? ¿Podrá ser quien me saludó y saludé ayer? Es bastante linda por lo demás.
- Sigo sin estudiar.
- Ayer me sentí bien, con energia. En la noche volvieron los zancudos, me masturbé como soñando. Hoy no me siento muy bien, pero sé que las cosas van a mejorar.
- Tengo un fuego en mi boca.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Tiempo Muerto
Nuevamente el ejercicio de juntar palabras. Nuevamente el ejercicio de soñar. Inútil intentar solemnizar, las palabras seguirán siendo palabras. Aunque haya sido la estrategia elegida hasta ahora, tímida por decir lo menos.
Eterno retorno a la vergüenza.
Y asi es como brotan las carcajadas.
Timidamente maldigo.
Junto un puñado de suspiros, y aquí vamos.
Eterno retorno a la vergüenza.
Y asi es como brotan las carcajadas.
Timidamente maldigo.
Junto un puñado de suspiros, y aquí vamos.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Sueños como espejos en el desierto o como oasis en un mar de hastío. No, ni siquiera eso. Simple cansancio y duermevelas frustradas. Música ska y marihuana en la playa se convierten en la utopía momentánea del extranjero inadaptado. Por otro lado estan las sonrisas que se caen a pedazos, que cuesta sostener, pero se sostienen con naturalidad. En realidad lo que cambió fue que yo sentía mi sonrisa cansada, fui conciente de su cansancio, de su impostura. Como si lanzara una bolsa al aire y el viento se la llevara hasta desaparecer lánguidamente en el horizonte, todo en un instante prolongado y fugaz. Una sonrisa que apenas se sostiene. Después de un rato me mojo la cara, logro despertar un poco; suspiro y salgo.
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