viernes, 21 de marzo de 2008

Antes de viajar, repaso, auto contemplación.



A horas y minutos de tomar el tren hacia el hogar, es decir, la familia y los amigos. El ocio consume el tiempo imaginando situaciones. Es complicado declarar echar de menos, porque no es una situacion constante (si se asume sanamente); uno no se pasa el día recordando y aguantando esperando volver. Sino que a ratos el recuerdo vuelve a la mente, y son esos momentos en los que uno extraña el pasado. Sin embargo, no es un sentimiento productivo, por decirlo así. No construye nada, no invita a mejorar, se encierra en una sensación e impide avanzar, por tanto hay que vivirlo sin exederse. Y para esto es necesario tenerse bien, soñar, ponerse objetivos, trabajarse, luchar por algo.

Yo extraño muchas cosas, pero no quiero cerrarme en eso. Vine a Santiago a estudiar, si uno lo piensa me queda una vida por vivir aquí, a condición de que las cosas vayan relativamente bien. Vine aquí a construirme, a probarme, a ser. Y no es que sea necesario un lugar o circunstancias específicas, sino que yo me puse metas partiendo de esta situación (solo, lejos del hogar, aprendiendo). Lo mismo pude hacerlo en Chillán, o en cualquier lado, pero no es lo mismo.

Hasta ahora voy bien, considerando que recién comienza. He asumido posturas que considero un paso adelante: mantener las ansias a raya, ir conociendo gente de a poco, estudiar, intentar vivir las cosas como vengan.

Sin embargo, siento que estoy olvidando mis objetivos trazados al llegar. Mente, cuerpo y espíritu. No he entrado a ningún gimnasio, y tampoco he ido a ningún templo zen; que son las cosas que quería hacer aquí. Me he justificado a través de que todavía no estoy acostumbrado, y no sé realmente cuanto tiempo libre tengo, lo cual es verdad hasta cierto punto, porque no es un impedimento. Ahora me pregunto si tales actividades son necesarias para cultivar la mente, el cuerpo o el espíritu. En rigor no, pero son objetivos que trasé y renunciar a ellos, cobardemente, no es algo que quiera hacer, menos olvidarlos.

Por ahora no puedo hacer mucho, estoy preparando la maleta, la mochila y los libros, además de mi cabeza y mi cuerpo.

Al menos la idea está expresada, ahora puedo recurrir a ella más facilmente. El primer paso fue facil.

Salud y libertad.-

1 comentario:

Rodrigo S.E Campos M dijo...

.!
Derrepente solamente decir una palabra basta:

Felicitaciones.


Por todo.
Genial lo del humo, no cierto?

Bendiciones.
Rodrigo.-