Ayer tuve un paseo al Cajón del Maipo con mi facultad. Beber alcohol, bailar, jugar a la pelota, tirarse en el pasto, respirar un aire un poco más limpio y perder mi celular son las cosas más importantes que hice allá. Además de perder los buses de vuelta por ir a buscar el aparato en cuestión, sin resultado.
Conversando con otros resagados que tambien se habían quedado atras, supe a través de ellos que era cosa de todos los años que los buses no se llevaran a todos de vuelta. Finalmente el centro de alumnos nos pagó el pasaje de vuelta en metro bus. Cerca de una hora de viaje en un bus lleno, para llegar a Puente Alto, y tomar el metro linea cuatro. Tiene como 21 estaciones, y estabamos en la primera. Al llegar a Tobalaba, unas 6 o 7 estaciones para llegar a Santa Lucía.
Ya de vuelta, cansado, compre una colación en un restoran chino, $1200 por arroz y pollo shaufan. y unos $800 en un gatorade para paliar la sed. Me sentía seco y cansado, me imagino que fue por jugar a la pelota, por el sol, y por la caña que ya estaba llegando. Finalmente me acosté como a las 12 de la noche, para dormirme a las 1 y despertarme a las 3 a curarme una herida que me hice en el dedo tocando guitarra. Como no tengo ni agua oxigenada ni povidona, ni siquiera algodón, atiné a apretarme la herida, sacarme los indicios de pus, lavarmela, y hecharme sal. Creo que funciono, porque ya no me duele tanto.
Dormi poco, pero lo que soñé fue interezante. Era como un universo paralelo, con lugares parecidos al mall de Chillán, pero más surrealista (en una escalera habia que agacharse y pasar por un hoyo de un metro de diametro o menos). En el sueño me hacía un mohicano, conversaba con unos peluqueros que me incomodaban por ser afeminados, y después caminando chocaba con otros y me sujetaban, yo los golpié y me dejaron ir. Otra cosa rara que soñé fue una conversación con el nuevo director del ciclo medio de mi ex colegio, el contexto de animo era el tipico de discucion que tuve el año pasado, por mi mohicano y las reglas, pero el tema era otro, me retaba por que mi hermano y yo no juntabamos nuestras caras, juntandolas haríamos muchas cosas geniales, además me decía que el mohicano daba lo mismo.
Bastante extraño, y genial. Luego a las 8 hoydia entré a inglés, después introducción a economía, a lo que seguía una ventana que aproveché para prepararme almuerzo (Pechuga deshuezada con arros y choclo, y una ensalada de tomate y porotos verdes), me compré un jugo de litro que me tomé entero, la sed derivada de la caña todavía hacía sus estragos.
Finalmente lo rematé con un te verde y a las 1:30 entré a Algebra I, del que salí hace un rato. Voy entendiendo la materia, eso me emociona. En todo caso, la clase me dejó una sensación extraña, similar a cuando uno vuelve a la realidad, o despierta. Creo que es el cansancio, sumado a una clase donde el profesor habla con los términos matemáticos precisos, elaborados, por lo que si uno se distrae pierde la idea totalmente. Todo un desafío.
Ahora mismo planeo lo que haré en la tarde, estudiar en la U, ver una película y prepara mis maletas para mañana son las opciones que más me atraen.
Asi sigo ejercitando la escritura, escribir por escribir. Tomando ritmo. El escrito anterior al leerlo me deja una sensación de estar incompleto. A todo esto su título viene de la idea jungiana de la sombra.
Saludos
jueves, 20 de marzo de 2008
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