Nuevamente el ejercicio de juntar palabras. Nuevamente el ejercicio de soñar. Inútil intentar solemnizar, las palabras seguirán siendo palabras. Aunque haya sido la estrategia elegida hasta ahora, tímida por decir lo menos.
Eterno retorno a la vergüenza.
Y asi es como brotan las carcajadas.
Timidamente maldigo.
Junto un puñado de suspiros, y aquí vamos.
lunes, 17 de noviembre de 2008
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1 comentario:
No todo implica inercia.
A veces las palabras sobran. A veces no.
La estrategia es un plan?
...y que tal improvisar?
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